Cuentos para Helena
Plasmo aquí el arte de escribir lo que imagino, con el único fin de hacerla feliz cada día. Bienvenido(a).
martes, 11 de febrero de 2014
Nostalgia
-Nostalgia por saber que estás lejos- dijo. Cada noche alzaba sus ojos al cielo, y hablaba con las estrellas, hasta dibujar la hermosa silueta de su amada. Escogía la estrella más brillante y le dedicaba todas las palabras que salían de los más profundo de su corazón, pero cada palabra estaba acompañada de pequeñas gotas que salían de sus ojos. Era su momento favorito, era así como podía encontrarse con ella todas las noches, aún sabiendo que era imposible volver a su mundo.
lunes, 10 de febrero de 2014
El pescador
Navegaba en la noche oscura el pescador, sin rumbo fijo por el ancho río. Lloraba la pena de alma gemela en la oscura noche, pues sólo allí encontraba la paz. Esta misma noche, aquellas plácidas aguas comenzaron a agitarse en gran manera, formando un gran torrente que se levantaba frente a la canoa del pescador.
Asustado, el pescador cantaba un vallenato para calmar su alma.
Al instante aquel torrente toma forma femenina, tomando al pescador en sus brazos de agua. Poco a poco el pescador se acercaba al pecho de la mujer de agua, en medio de susurros parecidos al viento cuando silba. -Nunca me olvides amor, nunca me olvides- susurraba la mujer de agua mientras sostenía en su lecho al pescador, que al final entre sollozos decía, -añoro la pureza con la que tu me sabes amar-.
En aquel momento, los dos se fundieron, y aquel río cristalizó sus aguas para siempre.
Cada noche oscura, el viento toca el agua y entona una canción a lo largo del río.
Asustado, el pescador cantaba un vallenato para calmar su alma.
Al instante aquel torrente toma forma femenina, tomando al pescador en sus brazos de agua. Poco a poco el pescador se acercaba al pecho de la mujer de agua, en medio de susurros parecidos al viento cuando silba. -Nunca me olvides amor, nunca me olvides- susurraba la mujer de agua mientras sostenía en su lecho al pescador, que al final entre sollozos decía, -añoro la pureza con la que tu me sabes amar-.
En aquel momento, los dos se fundieron, y aquel río cristalizó sus aguas para siempre.
Cada noche oscura, el viento toca el agua y entona una canción a lo largo del río.
Ensueño
Mientras llenaban sus cuerpo de besos apasionados, la madrugada se hacía más y más larga; los dos amantes se envolvían entre sí, cada gota de sudor era un elixir para sus almas que al pasar las horas fluían entre mares de deseo. Nada había que perder, era la noche de aquellos enamorados, la cual era custodiada por una bóveda estrellada.
Pasaban las horas y se acercaba la mañana, de repente su amante abrió sus ojos y despertó en medio de pequeños ríos de agua.
Pasaban las horas y se acercaba la mañana, de repente su amante abrió sus ojos y despertó en medio de pequeños ríos de agua.
Delirio
Miró enseguida, ahí estaba ella, una hermosa mujer de una
larga cabellera negra la cual se descolgaba con delicadeza a través de su exquisita
espalda, su piel era algo tan sublime; si la hubiera tocado en ese preciso
instante, perdería la cordura para siempre y me entregaría a ella sin
preámbulo.
Ya mis ojos no dejaban de mirarla, era absorbido por cada uno de sus movimientos, nada más importaba, y simplemente me dejaba llevar. Invadió mi por completo mi ser hasta punto de evocarla en mis pensamientos más profundos.
Sin embargo olvidé que ahí estaba yo, en ese escenario donde cientos de personas me veían atentos esperando a que salieran mis palabras.
-Ella-
Dije una sola vez, mientras su bella figura dejaba aquel recinto, sin saber si algún día la volvería a ver.
Ya mis ojos no dejaban de mirarla, era absorbido por cada uno de sus movimientos, nada más importaba, y simplemente me dejaba llevar. Invadió mi por completo mi ser hasta punto de evocarla en mis pensamientos más profundos.
Sin embargo olvidé que ahí estaba yo, en ese escenario donde cientos de personas me veían atentos esperando a que salieran mis palabras.
-Ella-
Dije una sola vez, mientras su bella figura dejaba aquel recinto, sin saber si algún día la volvería a ver.
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